Fiesta de Navidad FAyG

Aunque el mes de diciembre parece ser una locura con el cierre del año, fiestas, cenas, etc.; también es un mes para la reflexión, la unión y la gratitud por todo lo que nos ha ocurrido durante 2016.

El año parece volar cuando hay mucho que hacer y 12 meses se nos quedan cortos para realizar todo lo que habíamos planeado en sus comienzos. Como suele decirse “las cosas de palacio van despacio”, así que queremos hacer balance del año, con mucho cariño tanto por todo lo aprendido como por los logros alcanzados, ya sean grandes o pequeños.

Hemos querido agradecer y celebrarlo junto a todos los que forman parte de la Fundación, los mayores a los que acompañamos, los voluntarios, integrantes del Club de Mayores Activos, vecinos y amigos de la Asociación Proyecto Los Argonautas.befunky-collage2

Por eso el sábado pasado nos reunimos en la sede de la Fundación para celebrar nuestra Fiesta de Navidad. Del entretenimiento se encargaron nuestros amigos del  Los Argonautas, que nos amenizaron con su teatro, música de violín, canciones populares y villancicos. Una vez más pudimos comprobar la gran labor que realizan y el gran corazón que tienen: ¡Gracias, Argonautas!

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Además fuimos testigos de la realización de un bonito sueño, el de José Miguel Casanova Valero, quien el año pasado plasmó su sueño en una bola que colgó en nuestro árbol de Navidad. Con la colaboración de la Fundación, José Miguel ha cumplido su sueño, publicar su novela de suspense “Muerte entre los Álamos”. En nuestra fiesta José Miguel presentó su novela y se la dedicó personalmente a cada uno de los “compradores” que allí estábamos. Un estupendo regalo para estas Navidades y por sólo 15 euros. Si quieres adquirirla puedes hacerlo directamente en la Fundación, ponte en contacto con nosotros.

Nuestras historias navideñas no terminan aquí…

Kirke y Cele son una pareja inseparable. Kirke es la voluntaria de Cele desde hace más de un año y según ella Cele es como su propia abuela. Nunca faltan a nuestras fiestas y reuniones, donde tanto Cele como Kirke son el alma de la fiesta con su dsc06802alegría contagiosa. Además, Cele siempre nos obsequia con unas tortillas riquísimas que hacen entre ella y Kirke. En esta fiesta, todo ha sido diferente. El día anterior Kirke nos llamó porque no conseguía contactar con Cele. Desde la Fundación también intentamos contactar con ella, pero sin éxito. Finalmente el sábado pudimos saber que Cele había sido hospitalizada. Kirke vino sola a la fiesta y se fue antes que terminase porque quería ir al hospital a visitar a Cele. Se llevó para Cele recuerdos de todos nosotros: “Cele, te queremos y esperamos que te recuperes pronto. ¡Te echamos de menos!”. 

Kirke y Cele son un ejemplo  de como el voluntariado va más allá de un compromiso de visita semanal. Son ejemplo de la hermosa relación que se establece entre los mayores y sus voluntarios y de los lazos afectivos que se crean, de la preocupación y cuidado del uno por el otro.

Y así, en nuestra fiesta de Navidad, pudimos compartir las historias vividas en 2016, celebrándolo con un buen ágape y una copa de cava para brindar por el año que hemos pasado juntos y, sobre todo, por lo que nos queda por vivir en 2017.

Desde la Fundación os deseamos a todos

¡Feliz Navidad y Feliz Año Nuevo!

Prevención y cuidado de la Salud durante las cuatro estaciones

Hace más de 4000 años que los médicos de la antigüedad en China, en su prolongado combate contra las enfermedades y en su continua preocupación por prevenir, mantener y devolver el estado de salud a sus pacientes, observaron que, en el mundo exterior, la actividad del organismo se relacionaba directamente con los cambios naturales de las 4 estaciones, con los puntos cardinales y con el propio hábitat; mientras, en el mundo interior, dicha actividad se vinculaba a los 5 órganos (Bazo, Riñón, Hígado, Pulmón y Corazón) y a sus respectivas vísceras o Entrañas parejas (Estómago, Vejiga, Vesícula Biliar, Intestino Grueso e Intestino Delgado), a los órganos de los sentidos, a las estructuras corporales (huesos, tendones, músculos, vasos y piel), a las 7 emociones (ira, alegría, melancolía, preocupación o reflexión, tristeza, pánico o miedo y susto) y a otros sistemas interrelacionados tanto fisiológica como patológicamente.


Y todo este legado del saber del hombre antiguo, todos estos conocimientos sobre astronomía, meteorología, biología, geografía, fisiología, e incluso psicología y matemáticas, fruto de su incesante observación y experiencia, quedó recogido y registrado –tras la gruesa labor de un conjunto de médicos anónimos durante período de los Reinos Combatientes y el período Qin-Han – en la que hoy en día se califica como la obra más importante e influyente de la Medicina Tradicional China (ya que fue la responsable de establecer las bases de su sistema teórico): el Huang Di Neijing o Primer Canon del Emperador Amarillo (S.III a.C.). 

Según esta milenaria obra, los cambios que ocurren en la naturaleza se manifiestan a través de las 4 estaciones, de la misma manera que los cambios que se producen en la actividad del hombre, los cuales se expresan igualmente conforme a dichas estaciones. Esta teoría del cambio de la actividad de acuerdo a las 4 estaciones constituye uno de los pilares teóricos fundamentales sobre los que se asienta la Medicina Tradicional China en relación a su fisiopatología, su fisiología, su diagnóstico, su tratamiento, e incluso la profilaxis de la misma; además de conformar uno de los supuestos teóricos más importantes sobre los que descansa el método que conocemos como Yang Sheng Zhi Dao, o Método para Alimentar y Cultivar la vida. Creado por los hombres sabios de la Antigüedad en China (Sheng Ren), y del cual se habla detalladamente en el Huang Di Neijing.


Pues bien, de acuerdo a esta teoría, el Yin y el Yang en la naturaleza se rigen por una ley de cambio, de crecimiento y de debilitamiento en forma secuencial que, por ende, da lugar al nacimiento de las 4 estaciones (primavera, verano, otoño e invierno). Y los seres vivos, al estar en contacto directo con la naturaleza, reciben igualmente la influencia de ésta experimentando todos sus cambios. Lo cual implica que el hombre, como ser vivo integrante de la naturaleza, también se ve afectado ineludiblemente por estos cambios en su actividad vital acorde, por tanto, al ciclo de las 4 estaciones.

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Marta Fernandez Miró, Instituto Movimiento y Salud