SLOW JUMP para mayores de 50

Clases de Slow Jump para mayores de 50

Se proporciona a los mayores de cincuenta años un espacio y una actividad adecuadas a sus condiciones físicas y que, a la vez, sea lo suficientemente atractiva para que vayan incrementando poco a poco su propiocepción y se encuentren más seguros, confiados y felices.

¿Qué es el Jumping?

El Jumping es una nueva forma de entrenamiento. Una de las más completas, en la que todo el cuerpo trabaja activamente. Consiste en saltar sobre un trampolín individual mientras se realizan ejercicios gimnásticos al ritmo de la música.

Clases de Slow Jump

El Slow Jump se plantea como una clase de Jumping con ejercicios específicos y adaptados a personas mayores o con limitaciones físicas que les impiden realizar cualquier otro deporte. El ritmo es más lento que en una clase normal y la presión sobre la lona es mínima, con el fin de fortalecer, sin dañar, la musculatura y las articulaciones. Se realiza sobre una lona de salto, sin muelles, sujeta con gomas tensadas y con una barra de apoyo, que garantizan la estabilidad y la seguridad de los usuarios.

 

Es ideal a partir de los cincuenta y tiene múltiples beneficios, por ejemplo:

Hace quemar calorías, por lo que ayuda a destruir la grasa corporal, por lo que ayudaría también a los mayores que tiene sobrepeso y les cuesta mucho esfuerzo eliminarlo por no poder realizar ejercicio físico continuado y constante.

Por otra parte, al saltar, se movilizan partes del cuerpo que pensábamos que no existían, se trabaja la fuerza, controlando todo el peso del cuerpo con los saltos y también la resistencia, mejorando el sistema cardiovascular.

 

Mejoran la capacidad pulmonar, el equilibrio y la coordinación. Para las personas mayores, que van perdiendo masa muscular, que tienen problemas de artrosis, de osteoporosis o de estabilidad, que se sienten inseguras caminando por la calle o viajando en transporte público, constituye una disciplina que puede aportarles seguridad, porque a la vez que se van notando más ágiles, restablecen el punto de equilibrio corporal que pueden haber ido perdiendo, coordinan mejor sus movimientos y aumentan su concentración y atención al caminar.

Y, por otra parte, y no menos importante, es una de las formas de ejercicio físico más divertidas y que produce más endorfinas. Al realizarse con música y crear la sensación ligera de ingravidez, contribuye a que el estado de ánimo sea mucho más positivo, creando verdadera adicción, con la diferencia de que es un antidepresivo natural y los mayores recuperan una alegría que en muchos momentos les falta.

 

 

Las clases se plantean con un grupo de 10 alumnos, en una sesión de 50 minutos una vez a la semana.
Los lunes de las 18:00 – 19:00h.
Las clases empiezan el lunes 29 de octubre 2018, en el Centro de Día San Antonio, Calle Jaén, 8 planta baja.

 

 

¿Te interesa? ¡Apúntate! 😉 

 

Mas información sobre el jumping: https://isfri8.wixsite.com/jumpinnetics/jumping

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